Métodos de resolución de conflictos

02.04.2019

A lo largo del tiempo las diferentes civilizaciones solían utilizar un mecanismo para resolución de conflictos en la que había un ganador y un perdedor. Para ello se recurría a un procedimiento de tipo judicial.

Esta ineficacia se traduce en una mayor conflictividad entre las partes. Por ello las autoridades y e instituciones han pensado que se deben articular otros mecanismos, extrajudiciales, como alternativa al judicial, para resolver de forma más eficaz los distintos conflictos que surjan.

Para llegar a lo que se conocerá como mediación para la resolución de conflictos, es necesario realizar un breve recorrido histórico para entender mejor esta disciplina.

1. Precedentes

Hay que empezar por lo que se conoce como Las corrientes ADR, siglas en ingles-Alternativa Dispute Resolution-. Las ADR tienen su inspiración en diferentes grupos, desde los puritanos del siglo XVI, pasando por los judíos del East Side Manhatta y los escandinavos de Minnesota, entre otros. Estos colectivos tenían como costumbre resolver sus conflictos mediante la mediación de ministros de su Iglesia.

Tras distintos episodios históricos, en 1947 se creó en Estados Unidos una oficina Independiente para la Resolución de Conflictos Laborales. No será a raíz de la denominada Conferencia Pound, convocada por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, en 1976, cuando aumentaron las aplicaciones de la mediación, y con ello, un aumento de los profesionales en esta disciplina. Había que llegar hasta el año 1990 para que se promulgara una Ley de Resolución de Litigios Administrativos, en Estados Unidos. En ella se obligaba a todos los organismos federales a la utilización del ADR.

Para llegar al concepto de mediación y su desarrollo posterior, es importante ubicarla en un mapa dentro de los distintos métodos de resolución de conflicto, como también lo es la negociación.

2. Métodos de resolución

Estos métodos de resolución de conflictos se pueden dividir en dos opciones:

  • En que las partes son los protagonistas, denominado autocompositivos.
  • En la es un tercer el protagonista, denominados heterocompositivos.

Los autocompositivos, tiene su característica principal que las partes son los protagonistas de la resolución del conflicto; pero se le añade una tercera persona que actúa de consejero, es decir, ayuda a las partes a llegar a un acuerdo, sin estar sometidos a este. No es esta tercera persona quien toma las decisiones ni resuelve el conflicto, siempre son las partes. Ester tercero, que suele denominarse mediador, tiene como misión que las partes se puedan entender mejor, acercar los intereses.

En las opciones autocompositivas cabe distinguir distintos procesos de resolución de conflictos.

  • La mediación.
  • La conciliación.
  • La negociación.

2.1 La mediación

A la mediación se puede recurrir cuando las partes solicitan la intervención de una tercera persona, ajena al conflicto, para las ayuden a solucionar el conflicto. Como características de esta tercera persona, se debe destacar:

  • Su neutralidad.
  • No debe imponer sus decisiones.
  • Sirve de guía a las partes.
  • Ayudan, mediante propuestas, a las partes.

2.2 La conciliación

En la conciliación también es otra forma de resolver conflictos y en la que están presentes las partes y un tercero. Esta tercera persona se le denomina conciliador. Como características principales de este tercero están.

  • No tiene capacidad para proponer.
  • No decide.
  • Asiste a las partes.

Un ejemplo de este procedimiento se da en la conciliación en el derecho del trabajo Español. Este establece que ante una demanda laboral debe realizarse el proceso previo de conciliación. Las partes -empresario y trabajador- deben intentar llega a un acuerdo, estando presente el conciliador. Si hay acuerdo, se denomina acuerdo con avenencia. Si no hubiera acuerdo, se denomina acuerdo sin avenencia. En ambos casos el conciliador recogería por escrito la decisión final. En caso no acuerdo, se pasaría directamente al procedimiento judicial.

2.3 La negociación

La negociación, ya se ha expuesto a lo largo de los capítulos su importancia en la resolución de conflictos. En estos casos no interviene ninguna tercera persona. No obstante, en cualquier proceso de negociación las partes pueden solicitar que se incorpore una tercera persona -el mediador-para ayudar en la resolución del conflicto.

Estos procesos descritos -mediación, conciliación, negociación- tienen en común estas ventajas:

  • Se puede llegar con mayor rapidez a una solución.
  • Trata de evitar un procedimiento judicial.
  • Dan soluciones más flexibles que las judiciales, más encorsetadas por las leyes.
  • Económicamente suelen ser más baratos que los procesos judiciales.
  • Son las partes las que deciden.

Los sistemas heterocompositivos, también tiene como objetivos la resolución de conflictos, pero a diferencia que el sistema autocompositivo, es un tercero el que toma las riendas y da una solución a las partes. Las partes se limitan a realizar sus argumentos mediante las pertinentes pruebas. En estos sistemas se encuentran: el procedimiento judicial y el arbitraje.

Importante

En los sistemas autocompositivos, son las partes las que deciden, pudiendo intervenir un tercero como ayuda. En los sistemas heterocompositivos, es el tercero quién toma una decisión, teniendo presente lo que las partes tengan que alegar.